Ya lo he dicho unas cuantas veces, a mi me va el revival, soy joven, lo se (díganme que si, que últimamente me pongo depre, especialmente cuando me echan 6 u 7 años más), pero no obstante tengo la edad suficiente para hablar de muchos años de tele, y esto me lleva al renacimiento de una serie de dibujos, que junto Dragon Ball, marco a toda una generación de niños ( la de aquellos que nacieran por los 80), esta serie se titularía oficialmente Campeones, extraoficialmente Oliver y Benji (todo gracias al estribillo de la canción de obertura de la serie, lo que me hace pensar que si un niño le hubiera puesto el titulo al Bohemian Rapsody se hubiera llamado “Mama, uhuhuhhhhhhh”).
A mi ni siquiera me gusta el fútbol, pero me apasionaba esa serie, y no eras nadie en el colegio si no hablabas de ella con entusiasmo, aquellos niños que no veían esta serie se colocarían en el escalafón social justo por debajo del niño mariquita y del que no llevaba zapatillas de marca (claro, habría que pensar que el niño que suele tener más fama es aquel que sea capaz de comerse los gusanos en el patio), por eso la veíamos todos sin excepción, y todos intentábamos recrear tiros con efecto o del halcón creyendo además que lo conseguíamos (total, en las porterías de mi colegio no había redes, así que nadie te diría que tu tiro de 2 Km/día no las hubiera roto si las hubiera habido).
Años después viendo la reposición no alcanzo a saber el éxito que tuvieron, veo Dragon Ball y aun me mola, pero veo Campeones y solo observo niños cabezones que corren y corren por un campo ENORME, lo que me hace llegar a ciertas conclusiones de carácter físico:
a) Que teniendo en cuenta que mientras corrían por el campo se podía ver las curvatura de la tierra, el campo ¿Qué debería medir?, pues como 1’5 Km. de largo, con razón tardaban 3 capítulos en cruzarlo.
b) Que la potencia muscular de los gemelos de los niños debería ser equitativa a la de Hulk, porque saltaban como 8 metros de altura, aunque tenido en cuenta que luego se podían quedar flotando media hora en el aire (balón incluido) lo mismo es que el campo tenía una gravedad menor a la de la tierra.
c) Que la fuerza de disparo de los chavales era espectacular, teniendo en cuenta las dimensiones del campo, podían hacer un pase en profundidad desde su área hasta la contraria, y además esta escena de pase duraba unos 2 segundos, por lo cual el balón debería ir a unos 1000 Km/h (bah!! ya que me lo invento, digamos unos 100000 Km/h). Con razón eran capaces de romper redes, muros, olas y desintegrar balones.
d) Que los partidos que jugaba el equipo de Oliver se desarrollaban en un plano temporal diferente a los demás partidos, ya que esos podían llegar a dura 10 capítulos y los otros 5 minutos con suerte.
e) Que los niños tendrán destrozadas las cervicales de grandes, porque su cabeza es una cuarta parte de su cuerpo, y dado que son capaces de pensar una barbaridad de cosas (estrategias, sentimientos, partidos de brasileños fracasados,…) se deduce que no tienen la cabeza hueca, así que les debe pesar como 20 kilos.
f) Que Oliver poseía una resistencia sobrehumana, porque en juego recibe más heridas que el Teniente Dan en Forest Gump, y así y todo siempre aguanta hasta el final para meter un golazo de un patadon (así tenga los dos tobillos rotos).
g) Que los jugadores profesionales cobran demasiado, y lo que hay que hacer es traer niños japoneses que juegan por el amor al balón.
Lo dicho, una serie que debería llevar el cartel en los créditos de “Esta serie esta basada en hechos reales, no habrá ni canastas, ni dados ni viejecitas gritando bingo!!!”.
Y de regalo este monólogo, que no es más gracioso que el mió, pero bueno, es que un aficionado no le iba a hacer sombra a profesional del humor como yo…
A mi ni siquiera me gusta el fútbol, pero me apasionaba esa serie, y no eras nadie en el colegio si no hablabas de ella con entusiasmo, aquellos niños que no veían esta serie se colocarían en el escalafón social justo por debajo del niño mariquita y del que no llevaba zapatillas de marca (claro, habría que pensar que el niño que suele tener más fama es aquel que sea capaz de comerse los gusanos en el patio), por eso la veíamos todos sin excepción, y todos intentábamos recrear tiros con efecto o del halcón creyendo además que lo conseguíamos (total, en las porterías de mi colegio no había redes, así que nadie te diría que tu tiro de 2 Km/día no las hubiera roto si las hubiera habido).
Años después viendo la reposición no alcanzo a saber el éxito que tuvieron, veo Dragon Ball y aun me mola, pero veo Campeones y solo observo niños cabezones que corren y corren por un campo ENORME, lo que me hace llegar a ciertas conclusiones de carácter físico:
a) Que teniendo en cuenta que mientras corrían por el campo se podía ver las curvatura de la tierra, el campo ¿Qué debería medir?, pues como 1’5 Km. de largo, con razón tardaban 3 capítulos en cruzarlo.
b) Que la potencia muscular de los gemelos de los niños debería ser equitativa a la de Hulk, porque saltaban como 8 metros de altura, aunque tenido en cuenta que luego se podían quedar flotando media hora en el aire (balón incluido) lo mismo es que el campo tenía una gravedad menor a la de la tierra.
c) Que la fuerza de disparo de los chavales era espectacular, teniendo en cuenta las dimensiones del campo, podían hacer un pase en profundidad desde su área hasta la contraria, y además esta escena de pase duraba unos 2 segundos, por lo cual el balón debería ir a unos 1000 Km/h (bah!! ya que me lo invento, digamos unos 100000 Km/h). Con razón eran capaces de romper redes, muros, olas y desintegrar balones.
d) Que los partidos que jugaba el equipo de Oliver se desarrollaban en un plano temporal diferente a los demás partidos, ya que esos podían llegar a dura 10 capítulos y los otros 5 minutos con suerte.
e) Que los niños tendrán destrozadas las cervicales de grandes, porque su cabeza es una cuarta parte de su cuerpo, y dado que son capaces de pensar una barbaridad de cosas (estrategias, sentimientos, partidos de brasileños fracasados,…) se deduce que no tienen la cabeza hueca, así que les debe pesar como 20 kilos.
f) Que Oliver poseía una resistencia sobrehumana, porque en juego recibe más heridas que el Teniente Dan en Forest Gump, y así y todo siempre aguanta hasta el final para meter un golazo de un patadon (así tenga los dos tobillos rotos).
g) Que los jugadores profesionales cobran demasiado, y lo que hay que hacer es traer niños japoneses que juegan por el amor al balón.
Lo dicho, una serie que debería llevar el cartel en los créditos de “Esta serie esta basada en hechos reales, no habrá ni canastas, ni dados ni viejecitas gritando bingo!!!”.
Y de regalo este monólogo, que no es más gracioso que el mió, pero bueno, es que un aficionado no le iba a hacer sombra a profesional del humor como yo…
Por cierto, ¿Cómo es posible que todas la madres digan aquello de que su niño cogio los piojos en el cole porque se los paso otro niño?...¿acaso son CSI en potencia y han descubierto pruebas de ello imperceptibles al ojo humano?...¿o será que su niño es un guarro que mete la cabeza en todos los contendores de basura, y se avergüenzan de ello?...¿o tal vez es que los colegios disponen de un niño piojoso dentro del material escolar?
Etiquetas: No sin mi tele
